Como limpiar tu bicicleta en simples pasos: Tu guía definitiva

Limpiar la bicicleta

Seguramente te habrás preguntado alguna vez si tu bicicleta está bastante limpia con dos manguerazos de agua pasados por toda la bici, o si limpiarla cada dos meses es suficiente. Pero… ¿Y si te dijéramos que el agua a presión de la manguera no es muy recomendable?  Aquí vamos a resolver tus dudas de cómo tener tu bicicleta lo bastante limpia como para que te dure largos años sin dañarla lo más mínimo.

La limpieza de la bicicleta es muy importante. No solo es por estética, sino que lo más seguro es que una buena limpieza de todas las partes de la bici afecte a tu rendimiento, por lo que retirar la suciedad de sus componentes después de cada competición o salida evita que se estropeen. ¡Larga vida a tu bicicleta! Así que, después de leer este artículo, no tendrás ninguna duda acerca de la limpieza de tu amiga de dos ruedas. ¡Comenzamos!

Pasos previos para limpiar tu bicicleta: Lo necesario

Antes de comenzar a limpiar tu bicicleta necesitamos el instrumental necesario para no dañarla en el proceso. Intentaremos contar con los materiales más eficientes e importantes para llevar a cabo una buena limpieza. Lo más importante para empezar a limpiar nuestra bicicleta es tener:

  • Agua y jabón desengrasante
  • Libricante específico para bicicletas
  • Un cubo
  • Dos trapos
  • Un cepillo para el lavado de bicicleta
  • Una escobilla para la cadena de la bici
  • Algunas herramientas simples para desmontar algunas piezas.
  • Una varilla para pasarla entre los discos del cassette y los platos delanteros.
  • También sería ideal tener una plataforma para sujetar bicicletas, si no, tendremos que apoyarla en una pared.

Nota: Se puede sustituir el jabón y el agua por productos específicos de limpieza para bicicletas, pero recordad: utilizad productos no abrasivos para no dañar ninguna parte de la bici. ¡Vamos allá!

¡Empezamos! El cuadro y las ruedas

Lo primero que deberemos hacer será dar la vuelta a la bicicleta y apoyarla en el suelo. Retiraremos las dos ruedas de la bicicleta y los accesorios adheridos a ellas. Entonces, lo que haremos será mezclar en un cubo el agua y el jabón desengrasante para pulverizarlo en el cuadro con cuidado de no dañar ninguna parte. No te imaginas lo fácil que es dañar el cuadro, la suspensión, el cambio o el eje pedalier. Por esa razón, nunca utilizaremos chorro a presión para lavar las distintas partes de la bici.

Cuando hayamos acabado de rociar toda la mezcla en el cuadro, lo que tendremos que hacer es pasar uno de los trapos por la zona rociada con mucho cuidado, además puedes aprovechar para limpiar con detalle zonas como la horquilla o los frenos.

Cuando terminemos con la zona del cuadro, nos pasamos a las ruedas. Lo que haremos es, con la misma mezcla que hemos limpiado el cuadro, limpiar las distintas partes de la rueda: Llantas, radios y bujes. Una vez rociadas esas partes, deberemos pasarle un trapo por las diferentes piezas para eliminar completamente la suciedad. Deben estar completamente secas antes de volver a colocarlas en la bicicleta. ¡Seguimos!

La transmisión: Dejarla nueva

¡Ya tenemos limpio el cuadro y las ruedas! Ahora le toca el turno a la parte más delicada de la bici. Estamos hablando de las zonas del cambio, el cassette, el piñón, los platos y el desviador. Ya sabes que todos ellos forman el alma de la bicicleta y no queremos estropearlos bajo ningún concepto.

Aplicaremos el desengrasante jabonoso con cuidado en todas las partes mencionadas una a una y, después de esperar unos minutos, las rociaremos con agua (sin presión de manguera). Te aconsejamos que mientras las rocías con agua con una mano, con la otra uses el cepillo para eliminar toda la suciedad posible. ¡Ahora es el turno de nuestra cadena!

Último paso: La cadena

Último pero no menos importante: le toca a la cadena de nuestra bicicleta. Existen en el mercado algunas herramientas especiales para el mantenimiento de la cadena pero, si no disponemos de ellas, podemos hacerlo con un cepillo de dientes o un trapo de franela.

Si lo hacemos con un trapo, lo rociaremos con el disolvente desengrasante. Cogeremos con una mano el trapo (ya rociado) y con la otra pedalearemos lentamente mientras pasamos el trapo por toda la cadena. Podemos observar cómo la suciedad se queda en el trapo. Además, con la escobilla rociada con agua y desengrasante, limpiaremos bien entre los huecos de la cadena para que no quede ningún pegote de grasa o suciedad.

Ahora solo nos queda lubricar la cadena y sus engranajes para que funcionen perfectamente en tus salidas y, cuando termines, no se te olvide limpiar el lubricante sobrante. Solo nos quedará limpiar y secar con una toalla limpia cuidadosamente la bicicleta (no es muy recomendable dejar que se seque al aire libre). ¡Y ya está!

como limpiar la bici

¿Cuánto tiempo tiene que pasar hasta la próxima limpieza de bici?

Seguramente te estés preguntando cuándo tendrás que volver a hacer la siguiente limpieza de tu bicicleta para que siga dando el mismo rendimiento que el primer día. Lo perfecto sería hacerlo después de cada salida o ruta que hagas en bici, pero va a depender en mayor medida de por dónde hayas transitado con tu bici o del tiempo que haya durado la salida. Generalmente, las salidas muy largas terminan acumulando mucho polvo, aunque sea por carretera, por lo que sería ideal tener especial cuidado en esos días.

Si no tienes pensado salir en un tiempo con la bicicleta, de vez en cuando échale un ojo. El agua de la lluvia, el viento, o el barro son los enemigos naturales de una bicicleta. Te aconsejamos que la guardes en un sitio cerrado, si es posible.

De todos modos, aun guardada tendrás que limpiarla de vez en cuando. En los garajes suele haber humedad y al cabo de un tiempo hay que quitar el óxido acumulado que sale en algunas partes de la bici.

Consejos para el mantenimiento de tu bicicleta

Estos consejos son para que la bicicleta tenga una vida larga dando el máximo rendimiento posible sin tener que ir a repararla ni nada por el estilo.

  1. Cuando limpies tu bicicleta no uses nunca agua a alta presión, ya que puedes eliminar grasa o aceite necesarios en algunas partes de la bici.
  2. Cuando hagas la limpieza a fondo que te hemos explicado, aprovecha para revisar todas las partes de la bicicleta para comprobar que están en buen estado.
  3. De vez en cuando no está de más pasarle un trapo con agua y secarla, sobre todo si no la utilizas en un tiempo.
  4. Comprueba a menudo la cadena, por si está seca y necesita que le rocíes un poco de lubricante.
  5. Como tienes que comprobar la cadena, no te olvides de echar un vistazo a los frenos por si necesitan que se engrasen.
  6. ¡Importante! Antes de cualquier salida, comprueba la presión de las ruedas con un medidor de presión.

¡Ya hemos terminado!

Si realizas la limpieza a fondo después de cada salida y sigues nuestros consejos, tu bicicleta tendrá una larga vida útil siempre ofreciendo el máximo rendimiento sin tener que llevarla al taller ni comprar piezas de recambio. En resumen ¡Ya sabes cómo hacer que tu bicicleta lo dé todo en tus salidas!

¿Y tú tienes algún truco para limpiar la bicicleta que no hayamos mencionado? ¡Cuéntanoslo!

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